enladrilladores


Paco 'El Pocero' vende su yate Clarena II por 58 millones


http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/21/nautica/1274430156.html

Poco tiempo ha tenido el constructor español Francisco Hernando, más conocido como Paco 'el Pocero', para disfrutar de su nuevo megayate Clarena II. La crisis económica ha provocado que el 'Rey Midas' de Seseña se despoje de su último capricho en el mar sólo nueve meses después de su botadura en Ancona (Italia).
Con 72 metros de eslora, casi el doble que el Fortuna del Rey Juan Carlos, esta embarcación de lujo desde que vio la luz en octubrepasado se había convertido en el centro de atención en cada puerto que hacía escala. Era la primera vez que un astillero italiano, en concreto CRN Ferretti, creaba una embarcación superior al medio centenar de metros.
Un reto que se construyó con la última tecnología náutica para quedurante su navegación alcance una velocidad de crucero de 15 nudos luciendo la bandera española en popa. Situación poco habitual entre algunos millonarios españoles que buscan su refugio a la sombra de paraísos fiscales creando sus propias empresas flotantes.
La compañía Engel & Völkers Yachting Madrid confirmaba esta semana la operación de venta del superyate por cerca de 58 millones de euros con un armador latinoamericano. Una cifra muy próxima a la que en su día costó la embarcación al constructor y que permitirá a sus nuevos dueños ahorrarse una larga lista de espera, entre dos y tres años, que tienen este tipo de embarcaciones tan exclusivas.
La entrega de las llaves del yate está prevista que se realice en julio, aunque no se ha informado el puerto principal de destino donde navegará a partir de ahora. Aún así, todo apunta que su primera travesía será la Costa Azul francesa.
En su interior, la embarcación puede acoger hasta 20 invitados con todo tipo de lujos. A la suite del armador, de 50 metros cuadrados, se le unen cuatro estancias más dobles con baño incorporado. Dispone de helipuerto propio y de una terraza principal con más de 100 metros cuadrados. Llenar su depósito puede suponer cada vez más de 260.000 euros.
La tripulación la componen habitualmente 11 personas en platilla fija para ocuparse de su mantenimiento, pero esta nómina de tripulantes puede ascender hasta 20 personas en temporada alta.
El Clarena II sustituyó en casa de los Hernando al primer megayate que bautizó también con este nombre en homenaje a su mujer en 2004. Entonces un empresario italiano no pudo hacer frente a los pagos del superyate de 46 metros, construido también por CRN, y se lo vendió al constructor que en el último año intenta con poco éxito nuevos proyectos en Guinea Ecuatorial.
En 2007 el barco Clarena I lo adquirió el empresario y ex candidato a la presidencia del Real Madrid, Juan Miguel Villar Mir, por unos 30 millones para navegar con él desde el puerto de Sotogrande (Cádiz).
Los puros que Francisco Hernando se fumaba en la cubierta de su superyate cuando cruzaba la Costa Azul, este año tendrán que buscar una nueva embarcación. Ofertas no le faltarán, aunque no será lo mismo.

Los viejos señores del ladrillo (Sanahuja) todavía pasan los veranos en un yate



No hay mal que cien años dure, ni crisis económica que acabe con la fortuna personal de los señores del ladrillo. Lo saben muy bien algunos de los próceres del negocio inmobiliario español que durante los años del boom se encaramaron a lo más alto de la lista Forbes. Aunque han desaparecido de la faz de la tierra empresarial, este verano ha sido posible verles disfrutar de algunas licencias estivales propias de su antigua condición de ricos.
Aunque apartados de la Costa Brava o de Mallorca, algunos integrantes de la familiaSanahuja (Sacresa / Metrovacesa) han disfrutado este agosto de los servicios de un imponente yate por las aguas de Cerdeña. Puede que los lujos del avión privado pasasen a mejor vida, y para volar hasta la isla italiana bien vale un vuelo en low cost, pero el buen gusto no desaparece y menos si el bolsillo es todavía capaz de costear las vacaciones a bordo de un señor barco.
Otros señores del ladrillo tuvieron que cortar de raíz estos caprichos de nuevos ricos.Francisco HernandoEl Pocero, el recordado creador de Seseña, tuvo que vender su majestuoso yate, un juguete que también se permitió durante los años de euforia el temperamental Rafael Santamaría (Reyal Urbis). Otras de aquellas estrellas, comoFernando Martín (Martinsa Fadesa), no dispusieron nunca de tantos oropeles, aunque no por ello evitaron deslumbrarse.
En cualquier caso, ejemplos como el protagonizado por los Sanahuja hacen pensar que los verdaderos perdedores con la crisis inmobiliaria han sido otros y no sus principales protagonistas, algunos de los cuales ganaron mucho dinero durante los años de bonanza. Tras cinco años desde el pinchazo de la burbuja, los bancos y cajas siguen digiriendo la inmensa bola de ladrillos existente en sus balances gracias al dinero público… es decir, a los contribuyentes.
http://www.elconfidencial.com/caza-mayor/2011/gallinas-ponedoras-rafael-santamaria-huevos-oro-jose-bono-20110206-6961.html

Las gallinas ponedoras de Rafael Santamaría y los huevos de oro de José Bono


Rafael Santamaría, presidente de Reyal Urbis (EFE)
“El gobernador civil de Madrid ha impuesto una multa de 25.000 pesetas a donRafael Santamaría Moreno, propietario de la Granja Layer, del término municipal de Pinto, por venta al por mayor de huevos a precios superiores a la cotización que libremente se dieron, en igual fecha, en el Mercado Central, infringiendo con ello lo dispuesto por la Comisaría General de Abastecimientos y Transportes”. Era principios de los sesenta y la familia Santamaría centraba su actividad en el área de la alimentación, sector avicultura. Producían huevos entre Pinto y Valdemoro. Miles de huevos que vendían a “precios abusivos”, según información publicada en ABC el 24 de enero de 1963.

Años después cambiarían de registro. Las gallinas ponedoras trocarían en grúas y la familia le daría la vuelta a la empresa, pasando a denominarse Reyal, que es Layer pero puesto del revés. La sociedad inmobiliaria se constituyó el siete de marzo de 1970. Fue el germen de una pequeña constructora que devino en gran promotora y que el padre dejó en herencia a su hijo homónimo, Rafael Santamaría Trigo, verdadero muñidor del imperio. A este último, imagen de la actual Reyal Urbis, se le conoce por su faceta empresarial, por sus hoteles y por su amistad con el presidente del Congreso, José Bono, aunque últimamente sólo por esto último.

Nunca han ocultado su relación. Veranean juntos, almuerzan juntos y departen en los mismos corrillos cuando coinciden en un acto. Una amistad bajo sospecha que ha propiciado varias querellas contra Bono por un posible delito de cohecho por las dádivas recibidas de su amigo el constructor, ya sean caballos para su hípica, una permuta de pisos en la que salió beneficiado o la decoración de las viviendas de Salobre y Olías del Rey. Sofás, cortinas, alacenas… Gratis total. El Tribunal Supremo, sin embargo, ha desechado la admisión de tales causas al entender que no hay cohecho y que dichos regalos se circunscriben a la relación personal que mantienen ambos.

Santamaría y Bono caminan peligrosamente por el alambre que separa lo público y lo privado, un juego que quizá no sea ilegal pero que provoca recelo, sobre todo cuando se trata de un ex presidente de una comunidad autónoma y un empresario con intereses en dicha región. Los comentarios sobre ambos eran lugar común el sector del ladrillo. Como cuando desaparecía la cuadrilla de visteros sin mediar palabra y a las tres semanas regresaba. ¿Dónde habéis estado este tiempo?, les inquiría el encargado de la obra. Don Rafael, que nos ha pedido que vayamos a la casa de Bono, respondían de lo más natural. O como cuando el de Reyal se dirigía a sus subcontratas para que le hicieran unos apaños a la vivienda del manchego y éstos se interesaban por el jornal:
-¿Cuánto? –le preguntaban.
-¿Cuánto qué?
-¿Cuánto vamos a cobrar?
-Nada. Estas cosas hay que hacerlas gratis.

Además de Bono, en su círculo de próximos se encuentran también los dueños, o antiguos dueños, de las inmobiliarias que conformaban aquel lobbydel G-14; empresarios como Arturo Fernández, dueño del Grupo Arturo y actual vicepresidente de la CEOE; el presidente de Asprima, José Manuel Galindo; y políticos de uno y otro palo. Aquí José Bono, del PSOE, aquí José Manuel Molina, del PP, aunque la adscripción de ambos a sus respectivas formaciones sea más testimonial que ideológica. 

El ‘Garzón del ladrillo’

A diferencia de otros señores del ladrillo, Santamaría Trigo, 59, sabe lo que se dice cuando habla de edificabilidad y cemento. No por nada es aparejador. También es cazador. Este dato no es baladí, que en el campo de la construcción exhibir destreza en los ojeos de perdices tiene igual peso que saber interpretar un plano. Y don de gentes. Esa es otra de sus cualidades. R.S. Trigo posee don de gentes. “Santamaría es una persona muy cercana”, confirma un colaborador, “y muy inteligente. Tiene el negocio en la cabeza. Es el que mejor conoce el sector y el que más se ha preocupado por transmitir a la sociedad las bondades del negocio inmobiliario”.  

Su ascensión al Olimpo empresarial no fue inmediata, aunque dio un salto notable con la presidencia de la patronal de los promotores de Madrid (Asprima). Ahí empezó a ganar en presencia. Mucha presencia. Algunos le apodaron el Garzón del ladrilloEn la patronal, en las recepciones, en las conferencias, en los periódicos. Mirases donde mirases, Santamaría estaba allí, con sus anteojos y su traje de dandy. Omnipresente. Igual que el juez. Pero ahora ya no. Desde que engulló Urbis, la inmobiliaria que losBotín tenían en Banesto, ha pasado a un segundo plano. Este periódico ha intentado ponerse en contacto con él sin conseguirlo.

El problema era la fecha, 2007, y que la burbuja inmobiliaria estaba a punto de explotar por culpa de unos precios que, como los huevos que vendían la familia Santamaría en sus orígenes, eran demasiados caros y habían propiciado una especulación desmesurada
La operación tenía su lógica. Adquiriendo Urbis, ampliaba negocio y obtenía el marchamo de los mercados, ya que la compañía cotizaba en Bolsa. Santamaría contrató los servicios de Estudio de Comunicación, del periodistaLalo Azcona, para que le ayudara a transmitir a los inversores lo provechoso de la fusión y el cambio de imagen. El problema era la fecha, 2007, y que la burbuja inmobiliaria estaba a punto de explotar por culpa de unos precios que, como los huevos que vendían la familia Santamaría en sus orígenes, eran demasiados caros y habían propiciado una especulación desmesurada. La bola de Urbis se hizo demasiado grande y un alud de cascotes se vino encima.

Después de pedir árnica, Rafael Santamaría consiguió salvar el concurso de acreedores el pasado mes de mayo al refinanciar su deuda, que por entonces ascendía a casi 5.000 millones de euros. Lo más relevante del acuerdo fueron los tres años de plazo que les sacó a las entidades para sanear y levantar la compañía, un proceso supeditado a una complicada venta de activos que le ha llevado a desprenderse de alguna de sus joyas, caso de Castellana 200.

Los vips de Baqueira y los fantasmas de Yebes

El faraónico proyecto de Castellana 200, que incluía viviendas, oficinas, hotel con spa y centro comercial de lujo en la principal arteria de Madrid, se lo han quedado cinco bancos (Santander, BBVA, Sabadell, Bancaja y Banco Valencia). No habrá viviendas. Ni spa. Sólo oficinas y aparcamientos. Algo similar ha sucedido con la macropromoción de Yebes. Parte de la ciudad fantasma de Valdeluz, próxima a la escasamente transitada estación del AVE de Yebes (Guadalajara), construida por Reyal Urbis, también ha caído en manos de los acreedores.

Mientras tanto, en el otro centro que posee en Madrid, el del ABC Serrano, ubicado en al Milla de Oro y llamado a convertirse en su día en referente comercial del lujo ha tenido que abrir sus puertas a Mercadona
Otro de los activos emblema de los que tendrá que desprenderse será el de La Esquina del Bernabéu, que se termina este año. El 31 de diciembre de 2011 acaba la concesión. Poco a poco, los locales van bajando la verja. Mientras tanto, en el otro centro que posee en Madrid, el del ABC Serrano, ubicado en al Milla de Oro y llamado a convertirse en su día en referente comercial del lujoha tenido que abrir sus puertas a MercadonaEl cambio de imagen es más que simbólico. A partir de ahora, el jamón de los escaparates no será Cinco Jotas sino Hacendado.

Lo que preserva su pátina intacta es Rafael Hoteles. La niña mimada de Santamaría no se toca. Al menos, no por ahora. De entre todos estos hoteles destaca Casanova, en Barcelona, y La Pleta, en Baqueira Beret. El de la localidad leridana es el de mayor renombre y está frecuentado por empresarios, banqueros, representantes de la burguesía catalana e incluso miembros de la realeza, gente con la que otrora Santamaría compartiera cónclaves. Desde lo de Urbis se prodiga menos, refugiándose en su familia, en amigos como Bono y en hojas de balance con el objeto de darle otra vuelta a Reyal, una vez más, y levantar la empresa que heredó de su padre. Tiene tres años para ello.



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